Posteado por: Ian | julio 27, 2010

Retomando contacto

Debido a motivos de salud y laborales, no he actualizado el blog en los ultimos meses, pero la espera valdrá la pena puesto que Defensa y Tecnología Naval retornará completamente renovado y con muchas sorpresas.

Una pequeña muestra de lo que viene, con un articulo del autor tras su participación en el ejercicio internacional UNITAS, a bordo de la BAP Bolognesi (FM-57), a ser publicado en la Revista Base Naval:

El autor abordo de la BAP Bolognesi, durante el 51º ejercicio internacional UNITAS edición 2010, fase Pacifico

La revista Base Naval (www.basenaval.com) estará pronto disponible online, con lo mejor de la actualidad y tecnologia en temas navales nacionales e internacionales. Para mas fotografías sobre el ejercicio, los invito a revisar el foro de la revista, llamado también Base Naval, en la siguiente dirección:

Foro Base Naval.com - UNITAS LI – Fase PACIFICO

Así mismo, los invito a leer las excelentes notas publicadas en el medio hermano MGP Club por Christian Barclay y por mi compañero de travesía Francisco Ferrucci, sobre su experiencia en el mencionado ejercicio internacional.

http://www.mgp-club.com/2010/07/26/“mi”-unitas-51/

Por Christian Barclay - Un casi fotografico recuento de lo vivido a bordo de la BAP Mariategui (FM-54).

http://www.mgp-club.com/2010/07/27/valiente-y-audaz/

Por Francisco Ferrucci – Una vista alterna del evento, esta vez a bordo de la BAP Bolognesi (FM-57), quien relata con sencillez y claridad la inolvidable experiencia vivida a bordo de la ex-Perseo, que aun muestra su estampa italiana bajo el pabellon nacional.

Desde aqui, mi gratitud a la tripulación de la BAP Bolognesi, quienes, según las propias palabras del comandante del buque, Capitán de Navio Ernesto Colunge, y del segundo comandante, Capitan de Corbeta Roberto Peralta; sintieron la presencia de quien escribe y de su compañero de travesía:

Como parte de la tripulación de la FM-57.

¡Valiente y audaz!

Gracias por todo y los espero en Base Naval

Tras haber arribado a la ciudad de Lima algunos días atrás, habiendo finalizado la fase de reactivación en la empresa Fokker (Stork) y completada las pruebas de funcionamiento de sus sistemas, el día 8 de junio, fueron incorporados al Escuadrón Aeronaval Nro. 11 de la Fuerza de Aviación Naval (AVINAV), las dos aeronaves de exploración marítima (MPA) Fokker 60 AE-563 y AE-564, adquiridas por la Marina de Guerra del Perú al gobierno holandés.

Imágenes de la nueva aeronave, recogidas por la emisora nacional TV Perú:

Altas autoridades presentes en la entrega

La ceremonia de incorporación de ambas unidades aéreas, se realizó en la Base Aeronaval del Callao y fue presidida por el Ministro de Defensa, Ingeniero Rafael Rey Rey, quien estuvo acompañado por el Comandante General de la Marina, Almirante Rolando Navarrete Salomón.

Durante el acto, la máxima autoridad naval destacó que esta adquisición, obedece a un proceso planeado y coordinado enmarcado en el plan del núcleo básico de defensa para reforzar, dentro de varios requerimientos, la capacidad de exploración marítima en beneficio de la Marina de Guerra y por ende del Estado peruano.

Altas autoridades castrenses y civiles estuvieron presentes en la ceremonia de entrega de las aeronaves a la Fuerza de Aviación Naval

La ceremonia contó con la presencia del Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, General del Ejército Francisco Contreras Rivas, el Jefe del Estado Mayor General de la Marina, Vicealmirante Jorge de la Puente Ribeyro, ex Ministros de Marina y ex Comandantes Generales, ex Comandantes de la Fuerza de Aviación Naval, autoridades navales, políticas, eclesiásticas, militares y civiles.

Rafael Rey: Se tiene planificada la adquisición de los 2 Fokker 60 restantes y mejorar el equipamiento de los existentes

Tras la ceremonia, el ministro Rey indico que se se tiene prevista la adquisición de las 2 aeronaves Fokker 60 UTA-N restantes y que las aeronaves ya adquiridas recibirán nuevo equipamiento acorde con las necesidades de una aeronave de patrulla maritima de uso militar, al ser este el rol asignado a las mismas en la Fuerza de Aviación Naval, a continuación un fragmento de sus declaraciones, extraídas del vídeo anterior:

…Se están incorporando ahora estos dos [Fokker 60], y el plan es tener otros dos mas similares a estos que se incorporan el día de hoy… …poco a poco conforme podemos tener recursos, esto ha sido posible comprarlo al gobierno de Holanda, han sido naves modernizadas, que tienen equipamiento especial a los cuales se les va a añadir otros, adicional equipamiento, para esas labores que se le van a encomendar, que son muy importantes para el Perú, que tiene como sabemos, una costa y un mar bastante extenso…

Rafael Rey Rey – Ministro de Defensa

De igual manera el Almirante Navarrete Salomón refirió que:

Las actuales exigencias en el cumplimiento de la misión de la Marina de Guerra, hacen que sea una necesidad ineludible el tener la capacidad de exploración aérea, en el ámbito de vigilancia y patrullaje de nuestro mar y ríos navegables para garantizar su inviolabilidad, así como evitando en toda su extensión, la realización de actos ilícitos tales como el narcotráfico, contrabando, trata de personas, auxilio al personal de embarcaciones siniestradas, entre otras.

Almirante Rolando Navarrete – Comandante General de Marina

El titular de la Marina de Guerra exhortó a todo el personal a cargo de la operación de estas naves, que respondan en forma profesional y eficiente ante los requerimientos que demande su uso.

Al término de la ceremonia de incorporación, se mostró a través de una exposición estática parte del material que también ha sido obtenido y repotenciado gracias al óptimo y eficiente empleo de recursos del núcleo básico de defensa. Entre el material destacan los equipos de desactivación de explosivos, vehículos de exploración y reconocimiento, botes zodiac, equipo respiratorio de circuito cerrado, fusiles de asalto, ametralladoras, chalecos multipropósito, motores fuera de borda, torpedos y misiles Otomat y Exocet.

Conozca al Fokker 60 MPA

El Fokker 60MPA es la aeronave de exploración marítima recientemente incorporada a AVINAV, en esta foto se puede apreciar claramente el domo del radar ubicado en el vientre de la aeronave, principal sensor de detección de la misma.

El Fokker 60 es el último modelo de la serie Fokker F-27, tiene 26.87 metros de longitud y tiene performance superior a sus predecesores. Cuenta con dos motores Pratt y Whitney PW127B y una hélice con seis palas de paso constante. Asimismo se haya equipamiento para el rol que va a desempeñar (como aeronave de exploración marítima), entre los que destacan:

  • Estación de coordinador táctico.
  • Estación de radar de búsqueda.
  • Estaciones de observación.
  • Tubos de lanzamiento de señales.
  • Sistema de lanzamiento de botes salvavidas, entre otras.

Para mas información acerca de la aeronave Fokker 60, visite el articulo Fokker 60 para la Marina de Guerra del Perú publicado semanas antes en este mismo blog.

El USS Klakring (FFG-42) es una de las unidades norteamericanas participantes en el ejercicio UNITAS Fase Atlantico, realizado en aguas argentinas. Se espera su arribo al Perú en el mes de Julio

Un comunicado publicado en la web de la Embajada norteamericana en Chile el dia 1 de Junio del presente mes, indica que la fragata clase Oliver Hazard Perry USS  Klakring (FFG-42) terminó recientemente su participación en el ejercicio multinacional UNITAS Fase Atlántico, en Argentina, y transitará por aguas chilenas rumbo a Lima, Perú, donde participará en el ejercicio Unitas Pacifico en el mes de julio.

Esto confirmaría la realización del mencionado ejercicio internacional en aguas peruanas, información propalada días atrás por Defensa y Tecnología Naval, en la cual se indica que el Ecuador habría declinado ser anfitrión del ejercicio a ultimo minuto, y que tanto la nación chilena como su Armada se hallan imposibilitados tanto de realizar el evento en sus costas, así como desplegar unidades en el mismo, a ser realizado en el Perú, tras el trágico sismo y tsunami que asolara el centro y sur del país el día 27 de Febrero de este año.

La nota indica ademas que, aprovechando la travesía, durante su navegación por la zona de los canales, el buque estadounidense  realizará un ejercicio marítimo con unidades de la Tercera Zona Naval. Tras su visita a Punta Arenas, la nave también recalará en Puerto Montt y Coquimbo.

Fuente: Noticias 2010: Fragata estadounidense USS Klakring visita Punta Arenas

Tras zarpar el dia 18 de Mayo de la estación naval homónima instalada en Iquitos, la cañonera BAP Clavero (CF-15) inició su primer despliegue operativo en la Cuarta Acción Cívica Binacional Conjunta con la Armada Nacional de Colombia, a iniciarse el 01 de junio en la localidad peruana de Gueppi, donde reunirá al Buque Hospital BAP Morona (ABH-302) y a la cañonera ARC Leticia (CF-136).

La cañonera BAP Clavero (CF-15) en el día de su comisionamiento a la flotilla amazonica de la Armada Peruana.

La acción cívica, de 60 días de duración, tenía previsto recorrer 96 poblados rivereños: 55 peruanos y 41 colombianos, efectuando atenciones médicas, odontológicas, obstétricas, laboratorio, así como la entrega de DNIs, registros e inscripciones a cargo de la RENIEC, entrega de Pabellones Nacionales, víveres, útiles escolares, ropa, material deportivo y corte de pelo, destacando la entrega de 4,000 paquetes familiares de víveres a cargo del PRONAA y de 617 laptops escolares, proporcionadas por el Gobierno Regional de Loreto.

Emergencia en el Putumayo: Se ordena abandonar el buque

El día lunes 24 de mayo, a las 1530 horas, mientras navegaba en el río Putumayo en demanda del poblado de Gueppi, sufrió un incendio de gran magnitud a bordo y pese a que se activaron los procedimientos de Lucha Contra Incendio éste no pudo ser controlado, ocasionando averías de consideración, lo cual motivo que el personal de abordo evacue la nave.

Medios locales indican que el incendio se originó durante el mantenimiento de uno de los motores diesel del navío, en el cual resultaron afectados con severas quemaduras de segundo grado el Técnico de Tercera Motorista Desio Lachi Reátegui y el Oficial de Mar Tercero Maquinista Luis Gonzáles Pezo, los cuales fueron evacuados a la posta médica del poblado de ERE, para finalmente ser trasladados a Lima.

Tras el siniestro, los restantes miembros de la dotación fueron concentrados en el poblado de Belén, para ser trasladados a la ciudad de Iquitos. Cabe indicar que se contó con la participación de unidades de la Marina de Guerra del Perú y de la Armada Nacional de Colombia durante las operaciones de apoyo al control del siniestro.

Finalmente, la citada unidad arribó a la localidad de San Antonio del Estrecho, con la finalidad de continuar con las reparaciones necesarias para permitir que la unidad continúe con sus operaciones programadas. Asimismo la dotación de la unidad viene desplegando sus actividades propias de la situación producida a bordo de la unidad.

Objetivos del Operativo Binacional no fueron afectados por el siniestro

Con relación a  la Acción Cívica Binacional con Colombia programada para iniciarse el 1ro. de junio, ésta se ejecutó de acuerdo a los objetivos y poblados programados con el Buque Hospital BAP Morona, habiéndose diferido únicamente, en coordinación con los pares colombianos, a esta unidad fué trasladada la totalidad del personal y del material que se encontraba embarcado en el BAP Clavero.

Buque Hospital BAP Morona (ABH-302) completó con la misión asignada para la Acción Cívica Binacional sin mayor novedad tras el siniestro

Con respecto a los valerosos marinos heridos que sufrieron quemaduras, actualmente vienen siendo atendidos en las instalaciones del Centro Medico Naval del Callao por médicos especialistas. Cabe mencionar que la Marina de Guerra del Perú, desde el inicio del incidente viene coordinando con los familiares de los tripulantes que sufrieron este accidente a bordo del BAP Clavero para hacer llegar la ayuda necesaria e información oportuna sobre su condición clínica.

Por otro lado, se ha dispuesto el inicio de las acciones administrativas correspondientes a fin de determinar las causas de este accidente, para lo cual desde el día martes 25 de Mayo ya se encuentran a bordo de la siniestrada cañonera los ingenieros del astillero SIMA Iquitos, especialistas en este tipo de incidentes con la finalidad de evaluar los daños y determinar las causas del siniestro.

Sobre la BAP Clavero

La BAP Clavero (CF-15), perteneciente a la Comandancia de la Flotilla Fluvial y adscrita a la Comandancia General de Operaciones de la Amazonia, es una cañonera fluvial diseñada y construida por el astillero SIMA Iquitos, tiene una eslora total de 45,5 metros, manga de 10,6 metros y calado mínimo de operación de tan solo 0,61 metros; característica indispensable para que el buque sea capaz de alcanzar las guarniciones mas alejadas de la cuenca amazónica donde la escasa profundidad de los ríos impide la presencia de las restantes cañoneras nacionales. Su desplazamiento es de 340 toneladas.

Pese a sus reducidas dimensiones y desplazamiento, la BAP Clavero se encuentra fuertemente armada, tal y como se aprecia en esta fotografía tomada el día de su entrada en servicio.

La propulsión corre por cuenta de tres motores diesel Caterpillar 3408C turbo alimentados que generan un total de 1.365 CV y permiten una velocidad máxima de 14 nudos y una mínima, operando con un calado de 0,61 metros, de unos 8 nudos. Su tripulación está conformada por 51 efectivos: 3 oficiales, 28 especialistas y 20 efectivos del Batallón de Infantería de Selva Nº 1.

El armamento se compone de  cinco ametralladoras Browning M-2 HB de 12,7 mm. y dos lanzagranadas CIS-40 de 40 mm. en montajes automatizados de fabricación nacional y al menos seis misiles MANPADS 9K38 Igla,  para defensa aérea cercana. Cuenta ademas con 2 lanchas rápidas de asalto para el despliegue de las tropas embarcadas en la mencionada unidad fluvial.

El buque entró en servicio el 9 de Abril de este año tras haber superado exitosamente varios meses de pruebas de navegación y demás sistemas de abordo sin novedad alguna. Actualmente se halla en construcción una segunda unidad de la misma clase, llamada BAP Putumayo (CF-16) en el astillero del SIMA Iquitos.

El 21 de mayo, en la ciudad de Bergen Op Zoom en Holanda, el Director General del Material, Contralmirante Ernesto Lermo Rengifo y el Director del Material del Ministerio de Defensa de Holanda, General Mels De Zeeuw, firmaron el acta de aceptación de las dos aeronaves Fokker F-60, adquiridas por la Marina de Guerra del Perú al gobierno holandés, a través del Convenio Especifico firmado entre las partes en el mes de febrero del 2010.

General Mels De Zeeuw y Contralmirante Ernesto Lermo Rengifo firmaron el acta de aceptación de las dos aeronaves Fokker F-60

En el acto estuvo presente el Embajador del Perú, Dr. Allan Wagner Tizón; el Comandante General de Operaciones del Pacifico, Vicealmirante Carlos Chanduví Salazar y el Presidente de la empresa Fokker Aircraft Services, Mr. Edwin Schelling.

Estas aeronaves de exploración marítima, después de haber terminado su fase de reactivación en la empresa Fokker y completada las pruebas de aceptación por parte de oficiales y técnicos de la Marina de Guerra del Perú, deberán estar partiendo del aeropuerto de Woensdrecht – Holanda rumbo al Perú, el 28 de mayo, para ser incorporadas al Escuadrón Aeronaval Nro. 11 de la Fuerza de Aviación Naval.

Cabe resaltar que esta transferencia de material otorgada por el gobierno holandés, es una muestra de las excelentes relaciones existentes entre ambos países.

Fuente: Marina.mil.pe – Noticias Actuales

Siendo la fecha estimada para su entrega y envío al Perú el 28 de mayo de este año, la web holandesa AirNieuws publicó las primeras imagenes de uno de los Fokker 60 MPA ya exhibiendo los colores del cuerpo de Aviación Naval (AVINAV) de la Marina de Guerra del Perú, siendo el ejemplar fotografiado durante su primer y único vuelo de prueba tras el overhaul de pre-entrega recibido en las instalaciones de la firma Fokker Services (Stork) ubicadas en la base aérea de Woensdrecht.

En su primer vuelo tras recibir el overhaul de pre-entrega, este Fokker 60 MPA (s/n 20321), registrado en AVINAV como AE 563 see espera sea entregado al Perú a fines de este mes.

Estas son las aeronaves a ser entregadas por Fokker Services en los siguientes días:

Fokker 60 MPA (AE 563)
Número de serie de fabricación 20321, ex U-01 en la Koninklijke Luchtmacht (Fuerza Aérea Holandesa), aun conservaba el numero de registro U-01 durante su primer y unico vuelo tras el overhaul el 18 de Mayo. No hay mas vuelos de prueba programados y se espera sea entregado a partir del 28 de Mayo de este año.

Fokker 60 MPA (AE 564)
Número de serie de fabricación 20327, ex U-03 en la Koninklijke Luchtmacht (Fuerza Aérea Holandesa).  Se le observo en Woensdrecht el dia 21 de Mayo ya con el registro de AVINAV AE 564. Se espera sea entregado a partir del 28 de Mayo de este año.

Otra vista del Fokker 60 MPA (AE 563), se puede apreciar el nuevo esquema de colores en gris oscuro distintivo de las unidades de la Aviación Naval Peruana.

No se observan ninguna modificación exterior en las aeronaves, por lo que es presumible que los trabajos de integración de nuevos sistemas y equipos se realice en el Perú, por parte del Servicio de Ingeniería Electrónica y Armas en sus instalaciones del Arsenal Naval en el Callao.

Fuente: Air Nieuws – FOKKERfleetlist / 21 de Mayo del 2010


Fuentes allegadas a Tecnología y Defensa Naval indican que las gestiones realizadas por el Ministro de Defensa, Rafael Rey ante el gobierno norteamericano habrían rendido sus frutos, habiendo sido el Perú designado como el país anfitrión del ejercicio multinacional UNITAS, cuya 51º edición estaba programada para realizarse en Chile a mediados del presente año, nación que a raíz de la catástrofe acontecida el día 27 de Febrero de este año no se halla en condiciones de realizar un evento de esta magnitud.

Ecuador habría declinado ser el anfitrión del evento a ultimo minuto

En efecto, las declaraciones del ministro Rey,  publicadas el día 21 de marzo del presente año indicaban que  por sugerencia del embajador de Estados Unidos en el Perú, Michael McKinley, el Ministerio de Defensa peruano habría iniciado las coordinaciones para ser el anfitrión del mencionado ejercicio en su Fase Pacifico. Sin embargo, en los últimos meses habría trascendido que seria finalmente Ecuador el país en cuyas aguas territoriales se llevaría acabo el ejercicio multinacional, pero a ultimo minuto, y por razones no indicadas, el vecino país del norte finalmente renunció a realizar el operativo.

La Armada de Chile no participará en el ejercicio

Pese a la intensa campaña mediática desplegada por la Armada de Chile, en la cual enfatizan tanto la rápida recuperación de su capacidad operativa así como señalar que los daños sufridos por sus principales unidades e instalaciones tras el tsunamí habría sido mínimo, nuestras fuentes indican que el vecino pais del sur, no enviaria ninguna unidad al ejercicio UNITAS a realizarse en nuestras costas.

La Armada de Chile ha buscado exhibir su rápida recuperación operativa, al mostrar aquellas unidades navales mas afectadas según los reportes iniciales, como los SSK clase Scorpène, siendo apoyada en este esfuerzo tanto por la prensa chilena como por diversos websites

Esto es un claro indicativo de que efectivamente, la operatividad de la Armada de Chile se ha visto seriamente comprometida tras la catastrofe ocurrida a principios de este año, que devastara el centro del pais con un pavoroso terremoto y posterior tsunami que destruyeran las principales instalaciones de la Armada en Talcahuano, afectando severamente a las unidades allí guarecidas, especialmente a la flota de submarinos. Pese a que ASMAR lentamente ha empezado a reiniciar sus operaciones el astillero no se halla en condiciones de proveer a la escuadra chilena de todos los servicios que requiere para su adecuado funcionamiento, condición que se corrobora con la firma el día 23 de abril de un convenio de colaboración industrial en el que, entre otros acuerdos, se establece que el recientemente estatizado astillero TANDANOR se haría cargo tanto de los clientes de ASMAR como del mantenimiento y soporte de las unidades de la Armada de Chile.

Defensa y Tecnología Naval ampliará la noticia en cuanto sea posible.

A 28 años del luctuoso conflicto que enfrentó al Reino Unido de Gran Bretaña con la República Argentina en 1982 por la soberanía del archipiélago de las llamadas islas Malvinas o Falklands en el Atlántico Sur y a pesar de la amplia documentación oficial disponible del bando británico,  además de la generosa y profusa cantidad de volúmenes publicados en torno al tema por autores confiables independientes en estas casi tres décadas luego de acaecidos los sucesos, todavía se insiste en perpetuar una retahíla de mitos y leyendas que se resisten a morir a pesar de la contundente información en contra que los refuta. Tal es el caso, por ejemplo, de la supuesta pérdida de armas nucleares llevadas a bordo de los buques británicos hundidos en acciones de combate durante el conflicto. Ello no deja de ser preocupante, puesto que de ser ciertas estas acusaciones (las cuales, por su dimensión, son bastante serias y no deberían emitirse a la ligera), bien podrían tener repercusiones sumamente graves, toda vez que la eventual presencia de restos radiológicos o material fisionable  en el fondo del Atlántico Sur presentaría una seria amenaza latente para la ecología no solo local, sino seguramente global, de comprometerse – por acción directa o indirecta del fuego enemigo en su momento o la de los elementos, casi 30 años después – la integridad de las cabezas de guerra nucleares de estas armas. Por tanto, se hace preciso aclarar ciertos conceptos a fin de disipar temores infundados producto de campañas de desinformación que en nada contribuyen al entendimiento de los hechos históricos como tales.

El historiador británico Sir Lawrence Freedman – entre cuyas credenciales se cuentan haber sido profesor de Estudios de Guerra en el King’s College London y consejero en materia de relaciones exteriores para el gobierno del ex-Primer Ministro Tony Blair -  señala en su obra ‘The Official History of the Falklands Campaign Volume 2: War and Diplomacy‘ (compendio oficial de la versión británica del conflicto de las Malvinas, lo cual no debe interpretarse errónea y prejuiciosamente como una obra ‘dictada’ por el gobierno británico),  capítulo 4: ‘THE TASK FORCE‘, páginas 57-62: ‘The nuclear complication’, lo siguiente:

Brilliant and Broadsword joined the Task Force each carrying two MC (600) nuclear depth charges, suitable for delivery by Lynx and Wasp helicopters. The two carriers were already carrying similar weapons. Also at sea were training rounds (which though empty carcasses appeared as accurate replicas of live rounds, and were intended for training in ground and flight handling and loading), and surveillance rounds, which were also inert and used to monitor the wear and tear on the weapons. These inert rounds were also held on three destroyers and three RFAs.

De manera que sí es cierto, según el autor, que hubo buques británicos con armas nucleares a bordo que se unieron a la Fuerza de Tareas enviada al teatro de operaciones cuando estalla la crisis de las Malvinas y Georgias del Sur. Se sabe entonces que al menos inicialmente sí hubo armas nucleares confirmadas a bordo de las dos fragatas Type 22 enviadas (HMS Broadsword y HMS Brilliant) y de los dos portaaviones (HMS Hermes y HMS Invincible). También se confirma la presencia original de munición inerte y/o de entrenamiento a bordo de otras unidades – los detalles sobre tipos y cantidades de armas serán discutidos más adelante.

Previamente, se hace necesario analizar las circunstancias de la presencia de este tipo de armas a bordo de las naves británicas al momento de la Operación ‘Corporate’ y de aquellas que habrían legitimado o condenado una acción militar que involucrase armas nucleares desplegadas por el Reino Unido en contra de su adversario Argentina, así como de la intención – si existió o no – del gobierno británico de considerar un escenario nuclear.

¿Era ‘lícito’ para el Reino Unido llevar en 1982 armas nucleares a bordo de buques de guerra al Atlántico Sur?

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Al menos parcialmente, como se desarrollará a continuación:

En 1967 se establece el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe (más conocido como Tratado de Tlatelolco), el cual fijaba al continente sudamericano (que incluía a las islas Malvinas y sus dependencias) como zona libre de armas nucleares. Para que el tratado entrase en vigencia, todos los estados debían suscribirse y ratificar el mismo y lo propio, los estados extracontinentales con alguna presencia o responsabilidad en la zona (como sería el caso del Reino Unido y sus dependencias); Argentina había firmado el Tratado en 1967 pero no lo había ratificado; por el contrario, el Reino Unido lo había firmado – incluyendo los dos Protocolos Auxiliares requeridos para a) naciones extracontinentales con responsabilidad en la zona y b) naciones con capacidad bélica nuclear – y ratificado en 1969. De manera que para el Reino Unido, haber llevado armas nucleares a aguas territoriales continentales sudamericanas incluyendo las aguas alrededor de las dependencias británicas en el Atlántico Sur habría representado una violación al Tratado, de haber el mismo estado vigente:

Even taking nuclear weapons into the South Atlantic could appear as a violation of the Treaty of Tlatelolco (1967), which had established Latin America and surrounding waters (including the Falkland Islands and the Dependencies) as a nuclear weapons free zone. Strictly speaking there could be no violation because not all states had signed and ratified the Treaty, while extra-continental states with responsibilities for territories within the intended zone of application were required to signed and ratify Additional Protocol I, with nuclear weapon states also acceding to an Additional Protocol II. Argentina had signed the Treaty in 1967 and while it had publicly announced its intention to ratify it had not yet done so. The United Kingdom had signed both protocols in 1967 and ratified them in 1969. This meant that had the Treaty been in force, the presence of nuclear weapons or warheads or nuclear materials which were not for peaceful purposes and under International Atomic Energy Agency (IAEA) safeguards within the Falklands, their Dependencies, surrounding waters and air space was prohibited, but the prohibition did not apply to UK nuclear weapons elsewhere in the South Atlantic, including in Argentine territorial waters. The presence of a nuclear-powered warship in Falkland Islands territorial waters would not contravene the Treaty as it was so clearly unrelated to nuclear weapons. (FREEDMAN, Lawrence / THE OFFICIAL HISTORY OF THE FALKLANDS CAMPAIGN, VOL 2 -WAR AND DIPLOMACY / Cap. 4)

Argentina, sin embargo, no estaba protegida por las cláusulas del Tratado puesto que lo había firmado pero no ratificado (cuestión que recién se hace en 1994, más de 26 años después de que se establece el Tratado); por tanto, dado que el Reino Unido había no solo firmado sino ratificado el Tratado base incluyendo los Protocolos Adicionales I y II que también le tocaba firmar, no podía introducir armas nucleares a las aguas de sus dependencias en el Atlántico Sur (porque había firmado y ratificado un tratado que le impedía a ello) pero sí podía llevar material nuclear de uso ‘no pacífico’ a cualquier otra parte del Atlántico Sur incluyendo aguas territoriales argentinas (debido, como se ha mencionado, a que Argentina no había ratificado el Tratado y por tanto no estaba sujeta a sus beneficios).

De manera que en términos estrictamente técnicos, la presencia de armas nucleares en el Atlántico Sur, fuera de las aguas territoriales de las dependencias británicas en la zona, no tendría por qué haberse considerado una violación al Tratado de Tlatelolco, pues Argentina no estaba “cubierta” por los beneficios del mismo puesto que lo había firmado mas no ratificado. Más aún, el Reino Unido había firmado en 1978 un convenio en conjunto con todas las demás potencias nucleares mediante el cual se comprometía a “abstenerse de desplegar armas nucleares contra dichos estados (que incluía a países tanto nucleares como no-nucleares) excepto en caso de ataque al Reino Unido, sus dependencias territoriales, sus Fuerzas Armadas o sus aliados tales como un estado en asociasión o alianza con un país nuclear”. De manera que existía una restricción sobre el uso de armas nucleares que impedía que el Reino Unido usase armas nucleares contra otra potencia nuclear, salvo que el país mismo sufriese un ataque por parte de otro país. Sin embargo, esta restricción no aplicaba a Argentina, pues para ser considerada como “país no-nuclear”, tendría que haber firmado y ratificado o bien el Tratado de No Proliferación Nuclear o el Tratado de Tlatelolco y no había hecho ni lo uno ni lo otro; por tanto no se encontraba bajo la protección de este convenio y para el Reino Unido hubiera en todo caso sido lícito – bajo sus propios protocolos y reglas de combate (RoE) para el despliegue de armas nucleares – utilizar armas nucleares contra buques o territorio argentino siempre y cuando no fuese en territorio de las Malvinas o sus aguas territoriales (puesto que, por la primera cuestión y la firma y ratificación del Tratado de Tlatelolco y sus dos Protocolos Auxiliares por parte del Reino Unido, el mismo no podía ni llevar ni usar armas nucleares en sus dependencias territoriales en el Atlántico Sur):

A further factor was that Britain had issued a Negative Security Assurance in June 1978 in connection with the United Nations’ Special Session on Disarmament, which applied to non-nuclear weapon states The assurance involved an undertaking ‘not to use nuclear weapons against such states except in the case of attack on the UK, its dependent territories, its armed forces or its allies such a state in association or alliance with a nuclear weapons state.’ But to be considered a non-nuclear weapons state. Argentina would have had to have ratified either the nuclear non-proliferation treaty or the treaty of Tlatelolco and it had done neither, so in principle it was not protected by the Negative Security Assurance, and nuclear weapons could be used (subject to permissions of the law of armed conflict regarding proportionality, discrimination etc.) against Argentine vessels or territory provided the weapons used were not in the Falklands or territorial waters (FREEDMAN, Lawrence / THE OFFICIAL HISTORY OF THE FALKLANDS CAMPAIGN, VOL 2 -WAR AND DIPLOMACY / Cap. 4)

De manera que, aparentemente, no existían imposiciones del derecho internacional más que las propias restricciones en forma de protocolos de liberación de armas atómicas y reglas de combate de las Fuerzas Armadas británicas para el uso y despliegue poder nuclear contra buques argentinos y territorio continental argentino al momento del conflicto en el Atlántico Sur (puesto en términos más simples, si hubieran querido hacerlo, hubieran podido atacar a Argentina con armas atómicas – cargas de profundidad antisubmarinas, armas tácticas aerotransportadas o misiles balísticos contra objetivos estratégicos en suelo argentino – sin temor a represalias).

Ahora bien…

¿Significa esto que el gobierno británico, los planificadores militares británicos o los comandantes de campo británicos estaban dispuestos o siquiera habían considerado un escenario nuclear contra Argentina en la Guerra de las Malvinas?

Como se verá a continuación, la respuesta es inequívocamente no.

After the conflict there were suggestions that the nuclear option had been seriously considered, It was claimed in one report that it was raised in early internal studies, with one source quoted as saying that: ‘Certainly the nuclear option was one of the options studied on 2 April… part of the work done that day involved examining the possibility of retargeting Polaris against Argentina.’ When this report was first made public an official investigation could find no trace of such study. It probably was the ease that nuclear use appeared in a very early draft of the main options paper, only to be taken out almost immediately. I have found no references to any consideration of nuclear employment (FREEDMAN, Lawrence / THE OFFICIAL HISTORY OF THE FALKLANDS CAMPAIGN, VOL 2 -WAR AND DIPLOMACY / Cap. 4)

Como dice el autor, aquellas insinuaciones que afirman que el Reino Unido consideró la opción nuclear surgen a partir de referencias no confirmadas a reportes, nuevamente, no confirmados que lo mencionan. Así lo menciona el autor:

“When this report was first made public an official investigation could find no trace of such study.”

Es decir, hubo una investigación oficial que desestimó las acusaciones de que existían documentos que hablaban del uso de armas nucleares como una opción a tomar en cuenta ante la crisis de las Malvinas. Más aún, el autor afirma no haber encontrado referencias de ningún tipo al respecto de una “consideración de despliegue de armas nucleares”.

Un documento oficial del Ministry of Defence recientemente publicado titulado ‘Operation CORPORATE 1982 – The Carriage of nuclear weapons by the Task Group Assembled for the Falklands Campaign’ ofrece información contundente respecto del estado real de las armas nucleares a bordo de las naves británicas enviadas al teatro de operaciones de las Malvinas.  A modo de reforzar lo dicho previamente, es menester reproducir la respuesta del entonces Secretary of State for Foreign and Commonwealth Affairs (Secretario de Estado para Asuntos Exteriores y de la Mancomunidad) Douglas Hurd, interpelado por el Parlamento el 19 de julio de 1982 sobre en qué área del Atlántico Sur el Reino Unido estaba impedido de desplegar armas nucleares de acuerdo a lo estipulado en el Tratado de Tlatelolco y si estaba consciente de alguna violación cometida contra dicho Tratado.  Hurd responde lo siguiente:

By ratification of Additional Protocol I of the Treaty of Tlatelolco, the United Kingdom has undertaken not to deploy nuclear weapons in territories, including their surrounding territorial waters and airspace, for which it is de jure or de facto internationally responsible, and which lie within the geographical zone established in the Treaty. This covers the Falkland Islands and the Falkland Islands dependencies. The Treaty is not in force in the south Atlantic outside these territorial limits because there are countries in the area to which the treaty applies which have not ratified it. I am aware of no infractions of the treaty. (UK MoD / Operation CORPORATE 1982 – The Carriage of nuclear weapons by the Task Group Assembled for the Falklands Campaign)

Es decir: la política oficial del Reino Unido en ese momento fue la de no desplegar armas nucleares en territorios (incluyendo su espacio aéreo y aguas jurisdiccionales) ‘de los cuales sea por derecho o por hecho se hace intencionalmente responsable’. De manera que el despliegue de armas nucleares al teatro de operaciones, de acuerdo a la interpretación oficial del Tratado, era inconcebible para el gobierno británico de la época.

Más aun, a pesar de que era política oficial del gobierno “ni confirmar ni negar” los rumores que pudieran surgir sobre la presencia de armas nucleares en la zona de operaciones (rumores que tarde o temprano tendrían que surgir puesto que era práctica estándar que los buques británicos estuviesen armados con armas nucleares durante la Guerra Fría), el 27 de abril 1982 el gobierno británico en su Reporte Oficial ante la Cámara de los Lores del Parlamento, dejó en claro su política respecto al despliegue de armas nucleares:

“there is no question at all of our using nuclear weapons in this dispute”

Es cierto, sin embargo, que buques británicos se unieron a la Task Force con sus arsenales nucleares aún a bordo y navegaron hacia el Atlántico Sur con armas nucleares, mas estas fueron removidas durante el trayecto como se verá más adelante, en parte por la necesidad de retirar los arsenales sin comprometer su capacidad operativa y su rapidez de despliegue a la zona de combate.

Las armas nucleares y el ‘silencio’ británico

Aún hoy a 28 años del cese de hostilidades, fuentes de cuestionable credibilidad persisten en afirmar que existe una política de ‘silencio’ o secretismo por parte del gobierno y del Ministerio de Defensa del Reino Unido en torno a la liberación de información sensible concerniente (sobre todo, pero no limitado a) a las pérdidas sufridas por el bando británico en 1982 y que la ‘verdad oficial’ saldrá a la luz en 2072 cuando prescriban las restricciones que, según se afirma, pesan sobre documentos clasificados hasta el día de hoy. Lo cierto es que dichas restricciones fueron anuladas por la Freedom of Information Act de 2000;  muchos documentos e información otrora ‘clasificados’ – incluyendo reportes completos de Board of Inquiries sobre pérdidas de naves de guerra, entre otros – se encuentran a libre disponibilidad del público  en Internet (se recomienda revisar la página oficial del MoD, la de la Fundación Margaret Thatcher y demás recursos en línea). Uno de estos supuestos ‘secretos’ todavía por desclasificar consistiría en la confirmación de la presencia de armas nucleares a bordo de los buques de la Royal Navy que hoy yacen en el fondo del mar, aquellos que sucumbieron ante la  artillería desplegada en dichos casos con éxito por la aviación militar argentina.

Fuentes apócrifas aseguran que naves como el destructor 'Sheffield' (mostrado aquí, alcanzado por un misil Exocet el 4 de mayo) se hundieron con armas nucleares a bordo

Fuentes bibliográficas serias y documentos oficiales del MoD demuestran que ninguno de los buques atacados en las Malvinas llevaba armas nucleares y menos, se fueron a pique con ellas. Estos rumores surgieron como parte de la campaña de desinformación llevada a cabo por la Unión Soviética en base a especulaciones, frecuentemente sazonadas con inventos de cosecha propia. En el caso del Sheffield, por ejemplo, se dijo que el buque se hundió con armas nucleares y que buzos de la Royal Navy descendieron a recuperarlas (información que incluso fue reportada por medios periodísticos británicos). Lo primero es simplemente falso dado que el Sheffield nunca llevó armas nucleares – salvo surveillance rounds, es decir, réplicas de las armas verdaderas diseñadas para monitorear niveles de desgaste y daño de las unidades al ser almacenadas en sus contenedores y manipuladas como parte del entrenamiento de las tripulaciones – y lo segundo, menos, pues tal como relata Sir Lawrence Freedman, el Sheffield se hundió a una profundidad considerable más allá del rango de inmersión:

After the sinking of the Type 42 destroyer Sheffield there was some speculation encouraged by the Soviet Union that the ship had been carrying nuclear weapons and indeed had been scuttled deliberately to prevent radioactive contamination. Allegations were also made that nuclear depth charges had to be recovered from the sunk Coventry as well as Sheffield’s. Officials in the Soviet embassy in Buenos Aires were reported to have spread this canard, with the appearance of a number of dead penguins being cited as evidence of the spread of nuclear contamination. Sheffield’s surveillance round had in fact been removed in mid-April and Coventry’s before the San Carlos landing. The diving activity noted around the wreck of the Coventry, which encouraged speculation, was the result of its accessibility and the consequent need to remove classified equipment. Sheffield sank at a depth well beyond diving range (FREEDMAN, Lawrence / THE OFFICIAL HISTORY OF THE FALKLANDS CAMPAIGN, VOL 2 -WAR AND DIPLOMACY / Cap. 4)

De manera que ello habría surgido a partir de rumores infundados ‘sembrados’ por la Unión Soviética – que no habría tenido, en cualquier caso, manera de asegurar si el buque en cuestión llevaba o no armas nucleares a bordo – y por tanto, carentes de valor.

De sabe que dichos buques hundidos no llevaban armas nucleares porque existen registros de las dotaciones de armas a bordo de los buques y los traslados a otros barcos a fin de evitar que ingresaran a la Zona de Exclusión. Según el reporte del MoD, el gobierno estaba al tanto de que algunos buques llevaban armas nucleares de la familia de armas tácticas WE.177 (también conocidas como 600 MC) así como ejemplares de entrenamiento (training/surveillance) que no poseen material nuclear de ninguna clase.

El problema de los arsenales nucleares a bordo de las naves de la Task Force

A comienzos de abril, el gobierno le solicita al Ministry of Defence una evaluación de las opciones existentes a fin de retirar los arsenales nucleares de los buques. Si los arsenales iban a ser removidos, la primera etapa logica para hacerlo era la isla Ascension; eventualmente por cuestiones operacionales se decidió no remover las armas inmediatamente sino concentrarse primero en naves con accesos complicados a las santabárbaras que alojaban las armas nucleares. Las opciones eran las siguientes:

La primera involucraba el traspaso de buque a buque de los canisters que contenían las armas nucleares mediante una línea o cabo pesado tendido entre las 2 naves en altamar. Ello es posible con los buques en movimiento como si se tratase de una transferencia normal de pertrechos o armamento; sin embargo, en Ascension, con las naves fondeadas, la única forma de hacerlo era vía helicóptero o los lanchones de desembarco (LTC) del HMS Fearless. Esta última opción fue descartada dado que el oleaje dificultaría la tarea y porque no existían instalaciones apropiadas en tierra para almacenar las armas. Entonces la única opción que quedaba era trasladarlas a otros buques y llevarlas de vuelta al Reino Unido.

Para llevarlas en helicóptero había dos formas: la primera era instalando la unidad en los soportes de armas como si se tratara de un despliegue normal pero sin cerrar la circuitería para poder dispararla, que incluiría en cualquier caso la interfaz con el comando de consentimiento de a bordo del helicóptero que requiere de 2 individuos para operar y soltar el arma (simplemente cargando el arma en el hardpoint) pero esto presentaba problemas, primero por el tiempo que tomaría la maniobra – además de que ello constituiría una operación muy poco discreta – y porque si un helicóptero se fuese a estrellar, se corría el riesgo de un accidente, bien fuera un escape de radiación o una detonación de la carga explosiva. El segundo método consistía simplemente en llevar los contenedores como carga externa con aparejos.

Las armas llevadas por las naves británicas correspondían a ejemplares de la carga de profundidad nuclear (NDB, o 'Nuclear Depth Bomb') WE.177A de 282 kg (620 lb) destinadas al rol antisubmarino (ASW) contra naves soviéticas. En la imagen se ve un ejemplar de entrenamiento montado en un helicóptero Westland Wasp

Las santabárbaras más vulnerables ante un ataque se determinó eran las de las Type 22 (Batch I, las de series posteriores son diferentes) por lo cual se determinó que esas eran las que debían removerse primero. Se consideraba que las armas almacenadas en los portaaviones Hermes e Invincible, protegidas por el casco bajo la línea de flotación, presentaban ‘riesgo mínimo’ ante un ataque con Exocet y ‘moderado’ ante uno con un torpedo. Algunos buques de la RFA (Royal Fleet Auxiliary) tenían pañoles para armas nucleares especiales y podían alojar estas cargas con riesgos calculados similares a los presentados por los portaaviones. Se recomendó entonces que las armas de las fragatas fuesen transportadas a los portaaviones y buques de apoyo de la RFA en altamar; este procedimiento además garantizaría discreción a la maniobra.

Sin embargo, mover las armas a los buques de la RFA tampoco contribuiría de manera eficiente a la seguridad, sobre todo porque lo lógico esperable era que la aviación argentina considerase a estos navíos – de suministros y apoyo – como blancos primordiales, a menos que estos buques se mantuviesen alejados de la zona de combate, lo cual era inaceptable pues su importancia para las operaciones era crucial y mantenerlos alejados habría tenido un impacto negativo en las operaciones de repostaje, desembarco y apoyo como portahelicópteros. Existía el problema adicional de que en ese momento no existían otros navíos de ese tipo – aparte del RFA Resource y el RFA Fort Austin – en la zona que estuviesen disponibles dado el intinerario de la operación.

El tema de sacar las armas de los buques y llevarlas a Ascension se consideró siempre y cuando se mantuviera un flujo de armas que salieran de los buques para ser enviadas de vuelta al Reino Unido, pues la base de la isla, al no contar con almacenes apropiados para albergar armas nucleares, suponía riesgos de seguridad. Sin embargo como ya se ha mencionado, se habría de tratar de una operación poco discreta (existía el peligro de que terceros estuviesen prestos a atestigüar las maniobras de remoción de las armas nucleares, determinar la cantidad de armas que saldrían de qué buque, etc. constituyendo en general una situación potencial para que ojos ‘poco amistosos –  los organismos de espionaje soviéticos, etc. – recabasen información de inteligencia al respecto).

La principal consideración para oponerse a la remoción total y simultánea de los arsenales era, como ya se ha comentado, el tiempo que tal operación demora y su impacto en la operatividad de los buques. Sacar las armas por helicóptero y llevarlas a Ascension sin dudas entraría en conflicto con el intinerario de reabastecimiento planeado para cada buque el cual tenía que llegar, aprovisionarse y salir de ahí en máximo 24 horas. El Comandante en Jefe de la Flota – CINCFLEET – Almirante Sir John Fieldhouse, determinó que las operaciones de descarga de armas nucleares implicaría una demora de 36 horas adicionales lo cual era inaceptable porque las naves británicas debían arribar cuanto antes a la zona de operaciones a fin de evitar mayor preparación de las defensas argentinas apostadas en las islas. Se propuso realizar las operaciones de desembarco de noche pero ello se descartó por los riesgos inherentes al respecto.

Existían otras consideraciones que se tomaron en cuenta, tales como por ejemplo que si algún buque británico fuese a ingresar a aguas territoriales alrededor de las islas Malvinas y Georgias con armas nucleares a bordo – lo cual representaría una violación a las cláusulas del Tratado de Tlatelolco – se pudiese evitar su arribo sin comprometer las operaciones de combate. Asimismo, era de esperar que se especulara sobre la presencia de armas nucleares en los buques (después de todo como ya he dicho, ello era práctica estándar durante la Guerra Fría); sin embargo, aunque la política oficial en esos casos era la de “ni confirmar ni negar” la presencia de dichas armas (algo que también era común por parte de las potencias nucleares en la época), queda claro por lo señalado previamente que la política del gobierno británico desde un inicio fue a) no transportar armas nucleares a la zona de conflicto y b) no utilizarlas contra objetivos militares argentinos, bien fuesen navales u objetivos en suelo continental.

Otras consideraciones que pesaron a la hora de decidir remover los arsenales de los buques fueron a) la posibilidad de que las armas nucleares pudiesen recibir daños productos del fuego enemigo (en cuyo caso tendría que confrontarse la posibilidad de problemas de contaminación radiactiva o de la detonación de las cargas explosivas convencionales de dichas armas) y b) la posibilidad de que algunas de estas armas cayesen en poder de los argentinos. Asimismo, siendo los portaaviones las unidades que custodiaban la mayor parte de los arsenales nucleares, perderlos habría significado un verdadero desastre para el poderío nuclear británico pues las naves Hermes e Invincible llevaban a bordo aproximadamente el 25 y 40% (respectivamente) de todo el arsenal de cargas de profundidad nucleares del Reino Unido.

Movimientos de cargas nucleares y destino de dichas armas

Se concluyó finalmente que retirar los arsenales nucleares de los buques en Ascension era lesivo para las operaciones (los buques debían reaprovisionarse cuanto antes y llegar al Atlántico Sur y remover las armas hubiera consumido mucho más tiempo) y potencialmente perjudicial para la seguridad nacional (espionaje soviético en la zona, etc.). Por tanto se ordenó trasladar los arsenales de las fragatas Type 22 (HMS Broadsword y HMS Brilliant) que eran los más ‘críticos’ a los buques más grandes y seguros para guardar las armas atómicas (HMS Hermes, HMS Invincible, RFA Fort Austin y RFA Resource) con el método descrito líneas arriba de mover los contenedores de buque a buque usando un cabo o línea pesada.

Las armas nucleares fueron finalmente removidas de los buques de la Task Force y retornadas al Reino Unido a bordo de los buques RFA Fort Austin y RFA Resource el 29 de junio y 20 de julio, respectivamente); los movimientos efectuados en ruta entre abril, mayo y junio incluyeron las armas nucleares propiamente tales (que fueron las primeras que se sacaron de manera que ninguna ingresase en aguas territoriales de las Malvinas o las dependencias británicas del Atlántico Sur en pleno respeto a lo estipulado por el Tratado de Tlatelolco) así como los ejemplares de entrenamiento y las surveillance rounds, que no contienen material nuclear de ningún tipo.

Ningún buque británico fue hundido llevando armas nucleares, ni armas tácticas ni versiones de entrenamiento; los destructores Type 42 HMS Sheffield y HMS Coventry se hundieron sin sus surveillance rounds (no nucleares) – de las cuales originalmente había una en cada buque – pues estas fueron removidas el 16 de abril en el caso del Sheffield y el 17 de abril en el caso del Coventry.

El único buque británico alcanzado por fuego argentino llevando algo siquiera parecido a un ‘arma nuclear’ fue la fragata HMS Brilliant el 21 de mayo, la cual llevaba un ejemplar de entrenamiento al momento de ser atacada (que, nuevamente, no incorpora material nuclear de ningún tipo por lo cual no puede considerarse un ‘arma nuclear’).

Lista de todos los buques británicos que formaron parte de la Task Force que llevaron, en algún momento de su despliegue al Atlántico Sur, armas nucleares o análogos de entrenamiento

Tabla que muestra los movimientos conocidos de armas nucleares entre los buques de la Task Force; el número “600″ hace referencia al nombre con el que se le conocía a las armas tácticas WE.177A (Bomb Aircraft HE – High-Explosive – 600lb MC – Medium Capacity). “T” significa ‘training round’ mientras que “S”, ‘surveillance round’

Conclusiones finales

Luego del presente análisis, es seguro concluir lo siguiente:

1) El Reino Unido tenía la facultad de llevar y desplegar armas nucleares en contra de Argentina de haber sido esa su decisión (siempre y cuando dichas armas no llegasen a aguas territoriales o suelo de las dependencias británicas en el Atlántico Sur pues el Reino Unido, a diferencia de Argentina, sí había firmado y ratificado el Tratado de Tlatelolco que le impedía a ello) solamente sujeto a sus propios protocolos y procedimientos para usarlas, mas desde un principio tanto el gobierno británico como los planificadores militares como los comandos operacionales en el teatro de operaciones dejaron en claro que la “opción” nuclear no iba a ser ninguna opción y actuaron de acuerdo a ello para evitar el ingreso de armas nucleares al teatro de operaciones.

2) Constituía en interés del gobierno británico en los ámbitos político, diplomático y estratégico evitar el ingreso de armas nucleares a la Zona de Exclusión Total, razón por la cual se implementaron esfuerzos para remover dichas armas de los buques que las portaban, movimientos que, por tratarse de pertrechos sensibles como lo son las armas nucleares, están debidamente registrados y consignados de manera que pueden ser rastreados y verificados (la pérdida de un arma nuclear ciertamente aparecería en algún tipo de reporte oficial).

3) Ningún buque británico fue atacado con armas nucleares a bordo y cualquier alusión a la presencia de armas nucleares en la zona con fines ofensivos es producto de cotilleos, desinformación o mala fe. Ningún buque británico se hundió con armas nucleares; no hay armas nucleares en el fondo del Atlántico Sur, no hay riesgos radiológicos o de contaminación ambiental producto de daño a un arma atómica hundida durante un ataque y nunca hubo operaciones de rescate para recuperar arsenales hundidos.

Continuación de la galería fotográfica de las naves que recalaron el pasado jueves 28 de abril en el Callao, las cuales pusieron proa al norte el día domingo 2 de mayo, rumbo a Guayaquil en el vecino Ecuador.

SEGUNDA PARTE

Armada de México – ARM Cuauhtémoc

Armada del Ecuador – Guayas

Armada Nacional de Uruguay – ROU Capitán Miranda

Marinha do Brasil – Cisne Branco

Marinha Portuguesa – NRP Sagres

Las naves participantes del Encuentro y Regata Bicentenario de Grandes Veleros ‘Velas Sudamérica 2010′ arribaron el día jueves 28 de abril al Callao, provenientes del puerto chileno de Antofagasta. A continuación, una galería fotográfica de las naves visitantes en exhibición.

PRIMERA PARTE

De derecha a izquierda: ARM 'Cuauhtémoc', 'Cisne Branco' y NRP 'Sagres'

Armada Argentina – ARA Libertad

Marinha do Brasil – Cisne Branco

Armada de Chile – Esmeralda

Armada de la República de Colombia – ARC Gloria

Armada del Ecuador – Guayas

Armada Española – Juan Sebastián de Elcano

Reino de los Países Bajos – Europa

Armada de la República Bolivariana de Venezuela – ARBV Simón Bolívar

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